PEDRO BADANELLI


El cura peronista

© José Carlos García Rodríguez

Pedro Badanelli






La reciente reedición por la Universidad de Yale de la novela Serenata del amor triunfante, de Pedro Badanelli, con introducción y notas de Nöel Valis, profesora de español y portugués y directora de los estudios de grado de español de la prestigiosa universidad norteamericana, ha internacionalizado y puesto de actualidad la personalidad y la faceta literaria del hererodoxo sacerdote sanluqueño que llegaría a ser miembro destacado del justicialismo y figura clave en el largo contencioso que enfrentó al presidente Juan Domingo Perón con la Iglesia argentina.


Dotado de un indudable talento y poseedor de una vasta cultura, Pedro Badanelli fue teólogo, psicólogo, profesor universitario, jurista notable y destacado literato. Muy bien relacionado con los más importantes escritores españoles que vivieron en el Madrid de los años anteriores a la proclamación de la II República, Badanelli llegó a intimar con Jacinto Benavente, con quien mantendría una relación epistolar prolongada hasta la muerte del Nobel madrileño, y frecuentó la amistad de Miguel de Unamuno a quien conoció en París en 1928 y cuyo pensamiento llegaría a interpretar y comentar el sacerdote sanluqueño en las lúcidas y ocurrentes glosas que hace de las cartas que el rector de la Universidad de Salamanca envía al ensayista y diplomático uruguayo, Alberto Nín Frías, a quien Badanelli acogería en sus últimos días durante la etapa en que ejerció como párroco en la comuna santafesina de Suardi.


Pedro Badanelli fue un escritor con no desdeñable gracia y punzante ironía, factores muy naturales en un andaluz a carta cabal. Poeta obsesionado con la noche, el mar y los efebos, intentó disfrazar su resentimiento aplicando en sus poemas pequeñas dosis de ternura, mostrándonos su mayor sinceridad cuando se refiere a su tierra andaluza, a la que siempre añorará desde su retiro argentino. Como novelista, Badanelli recibió la influencia de los decadentistas españoles, como Álvaro Retana, Joaquín Belda y Antonio de Hoyos y Vinent, dando a la luz la obra Serenata del amor triunfante (Espasa Calpe, Madrid, 1929), ahora reeditada por la Universidad de Yale, una historia amorosa con fondo de exaltación homosexual que habría de provocar todo un escándalo entre sus paisanos sanluqueños y en su familia y que, posiblemente, sería una de las causas principales que determinaron su firme decisión de abandonar España en 1930.

Azulejo en la casa natal de Pedro Badanelli en Sanlúcar de Barrameda.
Badanelli, nacido en Sanlúcar de Barrameda el 11 de junio de 1899, fue primogénito del matrimonio formado por el notario José Luis Ruiz Badanelli y Dolores Gómez Ruiz. El ambiente culto que se respiraba en el seno familiar habría de influir favorablemente en su formación intelectual. En Sevilla cursa los estudios de Derecho a la vez que colabora de forma asidua en la prensa sanluqueña con artículos que demuestran una gran madurez de pensamiento y claridad de ideas. Después aparecerá su firma en periódicos como Diario de Cádiz y los madrileños El Heraldo y El Imparcial. En 1920, tras conseguir la licenciatura en leyes, marcha a Málaga donde ingresa en su seminario diocesano para hacer realidad los deseos de su madre quien siempre soñó con que su primer hijo fuese sacerdote. En 1923, ya como clérigo de menores, Badanelli recibe el nombramiento de catedrático auxiliar de la Escuela Normal de Cádiz y prepara su doctorado en Derecho Civil por la Universidad Central de Madrid en la que también consigue el grado de Doctor en Filosofía y Letras. En 1925, Pedro Badanelli recibe la orden del presbiterado de manos de Vicente Casanova y Marzol, cardenal arzobispo de la archidiócesis de Granada.

Badanelli con Perón en la Casa de Gobierno de
Buenos Aires (Primavera de 1955).
Antes de establecerse en Madrid, Badanelli permanece en el domicilio familiar de Sanlúcar donde empieza a editar sus primeros libros (Siluetas europeas, Horas místicas, Amor eterno,...), consiguiendo cierta trascendencia en los medios literarios de la capital de España con su obra Bengalas, de la que Alberto Insúa dirá que era “sencillamente la revelación de un gran escritor”. En Madrid, Pedro Badanelli se relaciona con Ramón Gómez de la Serna, con Sofía Casanova, con Alfonso Camín, con Armando Palacios Valdés,… De la mano del frívolo Álvaro Retana, el gran maestro de la literatura ambigua, conocerá el sacerdote sanluqueño el ambiente madrileño de la bohemia nocturna, las fiestas a las que son asiduos los aristócratas aficionados a travestirse y las madrugadas de cabaret y music-hall, los géneros que en España eran conocidos popularmente como “revista”. Son los años en que aparece su magnífico libro Lirios de plata, prologado por Benavente y el colombiano José María Vargas Vila. Tras el escándalo originado por la publicación de Serenata del amor triunfante, Badanelli regresa a Sanlúcar con el fin de restaurar las deterioradas relaciones con su familia. Finalmente, en octubre de 1930, marcha a Argentina en compañía de su buen amigo Manuel Ramos.

Escudo epìscopal de Pedro Badanelli.
En Argentina, Badanelli ejerce el ministerio sacerdotal bajo la prelatura del cardenal Nicolás Fasolino en la norteña provincia de Santa Fe. En primer lugar en la comuna de Suardi, donde permanece como párroco desde 1933 hasta 1941 y deja un buen recuerdo entre sus feligreses por sus dotes oratorias, su gran simpatía y por introducir una Semana Santa a imagen y semejanza de la Semana Santa andaluza que llegaría a alcanzar una gran popularidad en toda la región. Tras Suardi, después de conocerse unos turbios asuntos relacionados con la construcción de la nueva parroquia de San Cayetano, Badanelli se establecerá como párroco en la comuna de Felicia donde es enviado por el cardenal Fasolino. En su nuevo destino, coincidente con el ascenso de Perón, Pedro Badanelli frecuenta los círculos justicialistas dando muestras de su calurosa adhesión a la nueva situación política con su personal estilo hiriente y provocador en numerosísimos artículos de prensa y en repetidas intervenciones radiofónicas. Badanelli acabará separándose de las autoridades eclesiásticas de Santa Fe quienes le retiran las órdenes ministeriales. Con sus nuevas convicciones, el sacerdote conseguirá de las nuevas autoridades académicas peronistas su inclusión en la nómina de profesores de la Facultad de Ciencias jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral de Santa Fe en la que introduce los estudios de Psicología Jurídica.

En sus años académicos en Santa Fe, Pedro Badanelli escribe nuevos libros. Entre ellos, Comunismo o Justicialismo, La argentinidad como problema biopsicológico, Psicología del amor de Don Quijote y Juana de Castilla, su “obra más amada”, que se edita en 1955, en coincidencia con la celebración del cuarto centenario del nacimiento de la reina castellana.


Badanelli creyó encontrar en Juan Domingo Perón a un fiel continuador de Jesucristo y, en su doctrina justicialista, la mejor interpretación de la doctrina del Evangelio. El presbítero quien, por encima de su propia investidura toma partido por el peronismo antes que por la Iglesia, se ofrece a Perón como el necesario socio clerical para lograr instituir la iglesia nacional pretendida por el líder justicialista, erigiéndose prácticamente en el único miembro del clero argentino que se prestó con gusto al juego peronista.

A pesar del triunfo de la Revolución Libertadora que acaba con el régimen peronista en septiembre de 1955 y da al traste con el atrabiliario y descomedido proyecto neogalicanista de Perón, Pedro Badanelli no abandonaría su idea de liderar una iglesia de carácter nacional e independiente de Roma. Tras la caída de Perón, Badanelli sufre la persecución de las nuevas autoridades que lo cesan de su cátedra en Santa Fe y ha de vivir de forma semiclandestina en Buenos Aires auxiliado por sus antiguos camaradas peronistas. De esta triste etapa y de su enfrentamiento con el clero católico argentino nos hablará en su libro Perón, la Iglesia y un cura. De nuevo habría de enfrentarse, años más tarde, a sus antiguos superiores eclesiásticos y a rebelarse contra las definiciones del Concilio Vaticano II en su Carta abierta a Paulo VI.

La vuelta de Juan Domingo Perón a Argentina, casi veinte años más tarde del triunfo de la Revolución Libertadora, propiciará que el sacerdote sanluqueño, de la mano del todopoderoso José López Rega el Brujo, haga realidad su acariciado sueño cuando es investido como obispo justicialista de la disidente Iglesia Católica Apostólica Argentina No Romana en la que habría de permanecer Badanelli hasta su fallecimiento en la localidad bonaerense de San Fernando el 1 de mayo de 1985.


Bibliografía:

-García Rodríguez, José Carlos: Pedro Badanelli, la sotana española de Perón, Editorial Akrón, Astorga, 2008.

-García Rodríguez, José Carlos: Pedro Badanelli, el presbítero de Perón, libro Epub, RD Editores, Sevilla, 2014.

-Hagius, Hugh: Alberto Nin Frías, vida y obras, Bibliogay Publications, Nueva York, 2009


José Carlos García Rodríguez




PUBLICADO EN REVISTA CIRQULO
Nº 9  Julio-Agosto de 2015